lunes, 30 de agosto de 2010

El capitalismo tal cual es

Sobre los últimos acontecimientos en chile



33 mineros atrapados a 700 metros de profundidad en el norte. 15 procesados por el denominado “caso bombas”. Más de 30 presos políticos Mapuche en huelga de hambre. Es el sistema mostrándose tal cual es. No debiera sorprendernos, pero tampoco podemos –ni podremos- acostumbrarnos. Los obreros atrapados bajo tierra no constituyen un caso excepcional, ni en chile ni el mundo. Son el ejemplo más duro de una realidad cotidiana que condena a la mayoría a padecer las consecuencias de un trabajo alienado, realizado con el objetivo de mantener la continua acumulación de riquezas -la razón de ser del capital- de unos pocos. Obviamente, aparecerá todo el círculo circense de la prensa basura y la casta política, derramando frases huecas, de falsa buena voluntad, prometiendo ayuda y mejoras generales, buscando a “los culpables” de este “accidente”. Como si no fueran ellos mismos los responsables; quienes se afanan en mantener este sistema, que se reproduce continuamente gracias al sacrificio nuestro. Y para mantener el orden, este sistema capitalista, apoyándose en su órgano político en que consiste el Estado, precisa contener cualquier atisbo de cuestionamiento, de resistencia y/o potencial combate al mismo. Es por ello que, al no tener manera de encontrar culpables por los diversos atentados a inmobiliaria privada (principalmente cajeros automáticos), que han dado lugar al manoseado “caso bombas”, éste elabora un absurdo montaje que criminaliza a personas por su identidad socio-política (anarquistas y agitadores sociales), entregando argumentos y “evidencia” que sólo la más estúpida y febril “mente” de un fiscal puede imaginar. Pero es que los mandamases necesitaban urgentemente de culpables; precisaban públicamente mostrarse -utilizando para ello la camarilla de periodistas serviles que conforman la gran parte de la prensa chilena (escrita, TV y radio)- como los guardianes del orden ciudadano y democrático (mismo orden, volvamos a insistir, que mantiene a 33 hermanos de clase sepultados bajo 700 metros). Y por si no bastara, como hace años el estado chileno lo viene haciendo (administrado ya sea por la concertación o por la coalición), se sigue reprimiendo brutalmente al pueblo Mapuche, que se resiste a entrar a formar parte del engranaje de la maquinaria capitalista y dejar sus tierras para el saqueo empresarial. Esta represión, el estado la ha ejercido a través de hostigamiento judicial, montajes, militarización de las comunidades en conflicto, asesinatos a comuneros Mapuche y, como no, el encarcelamiento (masivo) de quienes luchan, sirviéndose para ello de la Ley Anti-terrorista, heredada de la dictadura pinochetista, amoldada esta según los requerimientos del empresariado/estado para castigar el cuestionamiento radical de este sistema asesino. Precisamente, con el principal objetivo de derogar esta nefasta ley, enmarcado en la lucha general del Pueblo Mapuche que lucha por su autonomía, más de 30 presos políticos, en distintas cárceles del Estado, han iniciado hace varias semanas una huelga de hambre, que ha sido ocultada criminalmente por la prensa e ignorada por el gobierno de turno. Este es el rostro del Capitalismo. El estado, fiel aparato político garante de la dominación de clases, administrado hoy por el multimillonario Piñera, sigue la senda trazada por la concertación, encontrando a lo más lastimeras “críticas” de parte de la pretendida izquierda.

Ante esta contundentemente clara ofensiva capitalista, ante esta demoledora cotidianidad de explotación impune en el trabajo alienante, nosotros/as, como clase explotada, no hemos podido sin embargo articular una respuesta efectiva. El conjunto del pueblo explotado y oprimido se halla superficialmente impregnado de ideología dominante (egoísta, individualista, competitivo con sus iguales, atemorizado, etc.), atomizado y en gran medida indiferente a todo, cuando no sea porque los medios oficiales le ordenan lo contrario (principalmente, ante alguna tragedia de la cual éstos buscan sacar provecho, mostrándose en lo posible algo “humanos”, por ejemplo interrumpiendo la programación de sus matinales con algún contacto de sus corresponsales en el norte, simulando sus conductores caras de sincero afligimiento, para pasar en pocos segundos a indicarnos, con la más amplia sonrisa, las bondades del producto que sus patrocinadores quieren vendernos; O para hacer “cruzadas” que reducen a caridad los retazos de solidaridad que el pueblo tiene, como en las soporíferas y a la vez histéricas teletones).

¿Nos debemos entonces tragar nuestra impotencia? ¿Debemos sucumbir ante los “hechos”? ¿Encerrarnos en una hedonista seudo-libertad individual que el sistema puede, en algunos casos, ofrecer (volcarse por entero en la familia, en la casa, el auto y en el sueño de una vejez a bordo de cruceros por el mundo), unirse al coro del reformismo lastimero o depositar nuestra fe en quizá que líder político, espiritual o del más allá? ¿Criticar desde algún oscuro rincón con la ira de quien se convence de que nada se puede hacer? ¿Nos sumamos al gran rebaño de la masa alienada? Creemos que no. Sabemos que no. Afirmamos que esto tiene un límite. Límite que precisamente se haya en la conciencia/actividad de quienes son el sustento de este sistema: El proletariado. Los/as explotados/as y oprimidos/as. Debemos enfatizar en el aspecto totalizante de la dominación capitalista, en la alienación global a que nos pretende someter. Pero si anteriormente hemos dicha que nuestra clase estásuperficialmente bañada de la ideología del capital, es porque realmente su integración no es total. Ya lo demostraron los hechos tras el terremoto en ciudades de la octava región: la idealización de ciudadanos completamente apegados a la legalidad se les desmoronó por todas partes cuando la población en masa saqueó todo gran centro comercial. Ese ciudadano que semanas antes había acudido a votar ordenadamente por Piñera, dando un “ejemplo internacional de comportamiento democrático”, de un momento a otro se encontraba rompiendo vitrinas y cargando cuanto pudiera. Por supuesto, aquello no es un fenómeno que podamos leer como una conciente revuelta proletaria. Aún en esos actos la ideología dominante se expresa. Pero no hay tal ciudadano-consumidor completamentesumiso. Se puede constatar un auge de movilizaciones populares, el desarrollo de luchas parciales de variados sectores, que comienzan a asustar a la clase dirigente. Nuestra confianza en un cambio radical de este sistema está en el desarrollo integral de estas luchas. En la transformación y superación de estas movilizaciones en un movimiento clasista y revolucionario. En esta tarea creemos que debemos hoy abocarnos, en la construcción de herramientas teórico-prácticas en el seno de la clase, rescatando en este sentido el aporte de las luchas históricas del pueblo, aquí y en todo el mundo. Es en ese desarrollo revolucionario en el cual las relaciones sociales que conforman el sistema capitalista se debilitan y destruyen. Es en ese proceso en el que se construye el comunismo, la anarquía. Pero ello no dice que debamos dejar de lado las acciones solidarias con quienes son reprimidos hoy precisamente por formar parte de las respuestas radicales al capitalismo, ni tampoco hacia quienes diariamente padecen las consecuencias del trabajo alienante. Al contrario; necesariamente el proceso de conformación de la clase en sujeto revolucionario conciente comprende estas acciones. Contra la represión directa hacia hermanos de clase, debemos manifestar nuestra más clara solidaridad revolucionaria, entendida esta dentro de la acción integral que dará paso a la construcción comunista revolucionaria, al enfrentamiento directo contra el capital/estado y sus servidores. No hay accidentes laborales. Es terrorismo empresarial. Ellos son los terroristas, quienes hacen del terror una constante en nuestras sociedades. Pero estos terroristas comienzan a aterrorizarse. Démosles más motivos para ello.



Redes por la Autonomía Proletaria – RAP



(Favor difundir)

EL PELIGRO PUBLICO

Neoliberalismo y Naturaleza (XXVI-2ª Época)

EL PELIGRO PÚBLICO



Por Héctor Kol

“Los 8 del Salmón”

Patagonia Chilena, Agosto del 2010.



Un año atrás, el 13 de Agosto del 2009, en las ciudades de Puerto Montt y Puerto Varas ocho personas fuimos asaltadas en nuestras viviendas por policías armados hasta los dientes, comandados por un Fiscal del Peligro Público, que tenían la religiosa misión de encontrar alguna evidencia de participación en un sospechoso y oportuno incendio de las oficinas de la agencia publicitaria SALMON-Chile (“con licencia para mentir”) justo cuando la quiebra de la tóxica Industria salmonera era de conocimiento mundial y participábamos activamente de la oposición a la Privatización del Mar que la Presidenta Bachelet ideó como fórmula de “salvataje” del mito salmonero, hecho pedazos por piojos, amebas, bacterias, virus, hongos y toda suerte de productos químicos que usted se traga cada vez que come salmón certificado por la ISO 9000… y la WWF.



Principalmente, fue la solidaridad internacional con los que fuimos llamados “Los 8 del Salmón” la que impidió que la colección de estupideces que llamaban “evidencias” y que encontraron los asaltantes (entre ellas, unos discos de la cantante Björk y unos autoadhesivos invitando a los niños a lavarse los dientes después de cada comida) nos llevara a la cárcel…



Ha pasado un año y nada dijimos ni publicamos en la ocasión, quizás porque nadie quiere recordar un asalto. Pero impulsado por la columna de Karen Hermosilla Tobar en el diario “EL CIUDADANO”, relativo a otra colección de estupideces que se han usado para acusar a 14 personas de pensamiento anarquista como los responsables de una serie de atentados explosivos ejecutados principalmente en Santiago, he tomado la decisión de entregar este testimonio, como directo afectado por la Nueva Inquisición instalada en esta Capitanía General pronta a celebrar los 200 años de su juramento de fidelidad al Rey de España.



En efecto, cuando el Peligro Público decidió optar por el engaño, la mentira y la coerción que representa la policía rodeando tu casa con las armas en la mano y extendiéndote, luego, un papel para que lo firmes certificando que “voluntariamente” dejas que se lleven tus computadores, tus CDs (incluidos los de la Björk, que desgraciadamente más tarde me devolvieron) y que fotografíen el interior de tu casa, que te revisen libros, documentos y hasta las publicaciones científicas (cuyo contenido, además, debes explicárselos, porque están en inglés) que se lleven tus grabadoras, unidades USB y te quiten el teléfono para dejarte incomunicado, todo ello SIN AUTORIZACIÓN JUDICIAL, te encuentras ante la evidencia de que este Estado Chileno sigue siendo una superestructura tan peligrosa como una Dictadura Militar y donde cualquier ciudadano queda a merced del Peligro Público y de sus Fiscales, dignos herederos del legendario Torres Silva.



A nosotros, “Los 8 del Salmón”, se nos acusó, a través de un periódico al servicio del mejor postor, de constituir una estructura organizada y jerarquizada, donde los más canosos éramos los autores intelectuales del incendio y los más chascones o pelados (dependiendo de la tendencia punk) eran los “ejecutores” del mismo. A uno de ellos le dicen “Palomo”… Cuesta creer que alguien con ese apodo sea peligroso, pero el Fiscal fue capaz de creerlo…

Se me acusó de ser el editor del periódico del Movimiento POPULAR Manuel Rodríguez, obligándome a tener que preguntarles a los Rodriguistas si acaso tenían alguna vinculación secreta con la UDI, igualmente POPULAR.



Se describieron, en los informes de “Hintelijencia” redactados por el Súper Agente 86, las publicaciones subversivas donde aparecían mis artículos, entre ellas SENADO.cl; la paternidad de mi hija fue asignada a otro de los allanados y la evidencia más poderosa en mi contra era la redacción del mail donde el Grupo 3 de Mayo se adjudicaba el atentado, redacción similar a mis escritos según el quijotesco Fiscal que nos persiguió, especialmente cuando el mail se refería a los abusos laborales, a la contaminación ambiental y a la insustentabilidad de la Industria Salmonera… es decir, cualquiera de las ONGs ambientalistas honradas y contrarias a la tóxica industria pudo ser acusada de ser el “centro de poder” o de “Casa Okupa”… por escribir lo mismo.



En los informes de Hintelijencia, los anarquistas fueron descritos como tipos que usaban peligrosas zapatillas NIKE o CONVERSE, con afiladas pañoletas palestinas y más de algún contundente y amenazante símbolo mapuche, esto es, una tenida “WARROR” (textual) para causar terror entre los elegantes habitantes de la Región de Los Lagos.



Mi teléfono fijo en Puerto Montt fue intervenido en Marzo del año 2009…yo lo había devuelto en Septiembre del 2008, cuando me fui a vivir a Puerto Varas… Para asegurarse, el Fiscal ordenó su intervención nuevamente en Junio del 2009… Quizás si no podía creer que siempre sonara “ocupado” o la gentil voz de la operadora automática le dijera que estaba fuera de servicio…. Algo, seguramente, muy sospechoso.



Cuando me llamó a prestar declaraciones, me preguntó de dónde había sacado el nombre de Héctor Kol…le contesté que no me había alcanzado para Tom Cruise… Tampoco me creyó y seguí procesado…



Luego apareció la bomba “chipriota” usada, según el heredero del genio de Miguel de Cervantes, para quemar, POR DENTRO Y CON LA LUZ INTERIOR ENCENDIDA, las oficinas de la agencia publicitaria. Tuvimos que preguntar, en un mail de cobertura internacional, si alguien sabía lo que era una “chipriota”…nos contestaron que era una mujer nacida en Chipre…



Entre las evidencias que sustentaban tan notable “Hinbestigasión” aparecíamos, los sospechosos del incendio, adentro de una Iglesia y portando cruces de madera con los nombres de los trabajadores salmoneros muertos en tan “exitosa” industria y por las que NADIE está procesado o encarcelado. En otras, aparecemos caminando por la calle, sin capuchas, con las mismas cruces que fuimos a dejar frente a las oficinas de la agencia publicitaria que, 3 días más tarde, se incendió. Decenas de fotos de SOLO UN DÍA: el Primero de Mayo del 2009. Era todo lo que tenían para acusarnos…



Durante 10 meses, esta colección de estupideces nos obligó a sentarnos en un Tribunal para escuchar el endemoniado lenguaje de la Justicia que te obliga a aprender Derecho para tratar de entender algo, un poco, lo que sea, de lo que están diciendo en tu presencia. Si tu abogado defensor llegara a traicionarte, no te darías cuenta jamás….





Nunca nos encarcelaron ni dictaron órdenes de arraigo en nuestra contra. Sólo nos intervinieron mails, teléfonos fijos y celulares, nos siguieron donde fuera que viajáramos, nos causaron perjuicios familiares, profesionales, económicos… Seis de los computadores que se llevaron en los asaltos del 13 de Agosto del 2009, fueron destrozados. Causamos preocupación en nuestras familias, se internacionalizó mi nieta y mi hija tuvo una pequeña crisis de identidad cuando supo que en el informe de “Hintelijenzia” aparecía como de origen genético distinto al que siempre había pensado… Alguna veces, la he sorprendido diciéndole “papi” a Ricardo Casas, el “anarquista” dirigente sindical al que le atribuyó la paternidad de mi hija y que también fue acusado de “autor intelectual” del incendio de Salmon-Chile... Algunas veces, me he sorprendido mirando raro a Ricardo…



Nunca tuvimos miedo. Aún formalizados, seguimos trabajando en la transformación del mundo y en la protección de la Naturaleza y de los derechos de los trabajadores. Es cierto, porque no nos encerraron tuvimos la oportunidad de hacer catarsis en lo que nos era cotidiano. No es la situación de los chicos que están aún encarcelados porque a un hombre diminuto, dueño de un poder sólo posible en una Dictadura Empresarial como la que reemplazó a la Militar 20 años atrás, se le encargó llegar rápidamente a resultados con pruebas tan insólitas como las que encontraron los “Hintelijentes” contra nosotros.



Para ellos, todos ellos, mi solidaridad desde esta Patagonia Sin Represas y Sin Salmoneras. Desde mi libertad ahora sin proceso mediante, mi aliento y mi llamado a no dejarse aplastar por los soplones, los “quijotes” o los “diminutos”, al servicio de un status quo que se sostiene a punto de injusticias y de sumisos que toleran, incluso en nombre del “pacifismo”, que pululen las injusticias sobre la faz de la tierra.



La libertad se lleva en el corazón, antes que nada y estando allí, nadie nos la puede encarcelar.



A estas nuevas víctimas del Peligro Público las tendremos de vuelta, más temprano que tarde, sembrando libertades en otros corazones. De eso estoy seguro.



Héctor Kol

Patagonia Chilena

Sin Represas… Sin Salmoneras

Agosto del 2010.